Escuchar para comunicar mejor

Saber escuchar marca la diferencia y es una habilidad comunicativa importantísma para que la comunicación sea efectiva; aunque parezca contradictorio para establecer una buena comunicación hay que saber guardar silencio, cerrar la boca y abrir los oídos: de la escucha activa parte la mejor comunicación.

Callar, observar y escuchar nos ayudará a marcar la diferencia. No estar pendiente de nuestro discurso y dar prioridad al de nuestro interlocutor es esencial para mantener la esencia de la comunicación.

Escuchar a los demás es saber que tienen cosas importantes que decir, que sólo así podremos aprender, así es como nacen las mejores ideas.

No juzgar, no emitir opiniones o dar soluciones apresuradas, no interrumpir, ser empático y asertivo, emitir expresiones de refuerzo o resumir las exposición de nuestro interlocutor una vez que este hay terminado, son aspectos muy importantes de la escucha activa.

Recuerda, escuchar también es comunicar.

Nos vemos en 2018.