No vamos a hablar por hablar

Hace unos días, en RG tuvimos nuestra habitual reunión de comunicación. Es estas reuniones nos replanteamos estrategias, priorizamos unas redes sobre otras según el momento, el cliente y la campaña. Cambiamos, creamos, quitamos, ponemos, siempre a la caza del elemento diferenciador, de la música y no del ruido.

Ser distinto es la clave. Buscar y encontrar eso que hace que los demás se fijen en ti, es la piedra filosofal de la comunicación en redes sociales. Destacar sobre el resto.

No debemos hablar por hablar. Hay que dotar de contenido a los mensajes que emitimos y no confundir cantidad con calidad, porque menos siempre es más y sobre todo en comunicación. Cuidar el mensaje, cuidar el contenido y no diluirlo en ruido de fondo y verborrea digital inútil. Un mensaje bien estructurado puede perderse en un mar de tuits (propios y ajenos) de relleno, o quedar escondido entre publicaciones insulsas en el muro de Facebook; bastante nos complican la vida los algoritmos como  para contribuir a nuestra invisibilidad con un mensaje que no impacta.

Ten un buen storytelling, selecciona cuidadosamente qué contar, cómo hacerlo y dónde. Rentabiliza el esfuerzo, optimiza tus recursos,  localiza el canal con más audiencia para volcar en él todo tu contenido.

Ah… Y sonríe.

 

RG Comunicación 

Abrimos el #RGDiccionario con la “s” de…

Con la “s” de “storytelling” y “shadow banning“.

El storytelling es el arte de contar una historia para conectar con tus usuarios o clientes activando su parte emocional. Conectar con los usuarios mediante el relato de una trama y conseguir activar emociones, que se sientan identificados con esa historia  y generar así un vínculo con la marca o producto. Conocer al público objetivo al que nos dirigimos,  y proveer a la historia de emoción y de una moraleja son aspectos a tener en cuenta a la hora de diseñar un buen storytelling.

Shadowbanning o bloqueo en la sombra es una acción llevada a cabo por los administradores de foros, comunidades on line  o en algunas redes sociales en las que el usuario puede acceder a su cuenta o perfil con normalidad, publicar en ella e interactuar con otro usuarios, pero su contenido no es mostrado a estos o se muestra con menos prioridad. Suele ser impuesto por causa de comportamientos inadecuados. Normalmente la plataforma no informa del shadowbanning y suele ser temporal o definitivo.

 

 

“Érase una vez…”

Desde los comienzos de la humanidad se han relatado historias para crear vínculos entre las personas que las escuchan. En un entorno marcado por las relaciones 2.0 en las que las personas se comunican permanentemente a través de las redes sociales con la más absoluta inmediatez  y profusión de noticias, sin embargo el efecto que se observa está siendo el inverso. Gente que muestra una menor predisposición a escuchar. En este punto en empresas como la nuestra buscamos fórmulas para “enganchar” al público. Y sabemos cómo hacerlo.  El poder de una buena historia, el “storytelling”, puede conseguir captar la atención de una forma muy efectiva.

La historia adquiere más potencial si el protagonista es una persona “normal” que cuenta su propia experiencia. El mensaje adquiere autenticidad y es donde el “storytelling” consigue que el público pueda identificarse con el relato. Muchas compañías lo usan como herramienta esencial en sus políticas de comunicación interna ya que consiguen emocionar al empleado y que se sienta más ligado a la organización.

También es un recurso que se puede utilizar en un evento con el fin de crear una atmósfera determinada para conectar con la audiencia y lograr un aprendizaje, un cambio de comportamiento o enseñar una nueva técnica. Cualquier mensaje que quieras hacer llegar a tu audiencia tendrá más impacto si está acompañado por una historia que dé sentido a los elementos de tu reunión o evento.

“Enséñame a hacer algo y aprenderé. Dime la verdad y te creeré. Pero cuéntame una buena historia y vivirá en mi corazón para siempre”. Proverbio hindú.

#Storytelling #ComunicaciónCorporativa #Eventos #RGnérate